En febrero de 2013, Ecuador elegirá las principales autoridades: Presidente y
Vicepresidente, y asambleístas. En este contexto, se vislumbra: i) un clima extremo de
confrontación entre el oficialismo y los principales candidatos, ii) una ventaja comprobada del Presidente por su alta credibilidad y aceptación, y el aparataje estatal a su servicio y, iii) la conformación de un nuevo sistema de partidos.